Blog

Corazón de Alcachofa

En este espacio se comparten herramientas para conocerse, quererse y cuidarse.

Los símbolos presentes en la naturaleza, el Tarot, las artes y en mi propia historia son nuestro medio de comunicación y aprendizaje.

María está dentro de la nube

“María está dentro de la nube”, escribí con mayúsculas ese día.


Tenía 21 años y en un cuaderno grande y rosado en el que escribía todos mis pensamientos. Cuando algo era demasiado importante, lo escribía en mayúsculas.


Hoy en la mañana, a mis 36 años, se me vino esa misma frase a la cabeza mientras tomaba una infusión de jazmín frente al huerto, tratando de meditar antes de hacer los siete minutos mañaneros de yoga.


Se me vino esa frase a la cabeza porque la estaba buscando. Porque no podía concentrarme y los pensamientos se me agalopaban unos sobre otros.

Porque me ahogaba en el egoísmo de pensar por qué me toca a mí y no al otro. En el miedo a si voy a ser capaces de enfrentar lo que viene o la estrechez de mente que impide apreciar el esfuerzo y valor en los que me rodean.


Nos ahogamos en nuestra propia pobreza, a veces.


Y la mente empieza a disociarse y nos damos cuenta que las cosas no están en su lugar. Los juguetes están en el suelo, la ropa limpia aún no la guardo en el clóset. Todavía no hago esa llamada y es imposible que alcance y la pega se me hace cuesta arriba otra vez.


Y los hospitales se están colapsando. Y existen cientos de adultos mayores que están solos hoy día. Miles de papás y mamás no tienen forma de conseguir alimentos para sus hijos. Y yo, desde mi casa, pensando en mi pega o en la ropa que me falta doblar.

Pero María está dentro de la nube.


María está dentro de la nube.


Y la imagen de Jesús el Nazareno, como dijo Gabriela Mistral, está “entre los pobres de carne y hueso”.


La fuente del amor está en medio de tu humanidad, de tu confusión, de tu egoísmo. No necesitas ir a un lugar diferente para conectarte con tu centro de nuevo.


“Y al fin te encontré en un pesebre,

en la misma vereda que yo

Tenías tu cuerpo cansado

y a un niño en los brazos durmiendo en tu paz”.


Entender que “María” –o esa mujer sabia que habita dentro de ti–, está dentro de la nube” me permite salir de ahí de a poco y sin culpa. Me ayuda a confiar en que, a pesar de mi egoísmo y mi estrechez de mente, es posible volver a conectarse con esa mujer mucho más sabia y que enfrenta las cosas de una forma distinta. Esa mujer más sabia está caminando en tu misma vereda. Está dentro de la nube. Puedes tomarle la mano, si quieres, incluso.


Quizás empiezas a respirar más profundo.



10 vistas

© 2018 Josefina Lagos - Autobiografía

Diseño por Estudio Animala